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Italia cierra 2025 con un fuerte repunte eléctrico, pero advierte riesgos para su crecimiento

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Woman with smartphone sits in an electric car’s trunk.

Las matriculaciones de vehículos eléctricos crecieron más de un 46% en 2025, impulsadas por incentivos estatales y el avance de flotas corporativas.
Sin estabilidad fiscal y planificación a largo plazo, el mercado italiano podría perder impulso frente a otros países europeos.

Italia cerró 2025 con una recuperación significativa en la adopción de vehículos eléctricos. Las matriculaciones de autos 100% eléctricos alcanzaron 94.230 unidades, lo que representa un crecimiento interanual del 46,1% y elevó la cuota de mercado al 6,2%, frente al 4% registrado en 2024.

Este avance contrasta con el desempeño general del mercado automotriz italiano, que se contrajo un 2,1% durante el mismo período. La diferencia evidencia que, incluso en contextos de desaceleración, la movilidad eléctrica continúa ganando terreno cuando existen condiciones favorables.

A finales de 2025, el parque vehicular eléctrico en circulación en Italia superó los 365.000 vehículos, una cifra que confirma una adopción sostenida, aunque todavía por debajo de otros mercados europeos más consolidados.

Incentivos: un impulso efectivo, pero frágil

El crecimiento se aceleró de forma marcada en diciembre, cuando las matriculaciones de vehículos eléctricos más que se duplicaron respecto al mismo mes del año anterior. Este repunte estuvo directamente relacionado con programas de incentivos lanzados en octubre, que activaron compras que habían sido postergadas.

Si bien estas medidas demostraron ser efectivas para estimular la demanda, también dejaron en evidencia una debilidad estructural: la alta dependencia del mercado a estímulos de corto plazo.

Italia sigue rezagada frente a Europa

A pesar del rebote, Italia continúa por detrás de los principales mercados europeos. Durante 2025, países como Reino Unido, Francia y Alemania registraron cuotas de mercado eléctrico muy superiores y con trayectorias de crecimiento más estables.

Desde el sector, se insiste en que el desafío no es generar picos de ventas, sino construir continuidad y previsibilidadpara cerrar la brecha con el resto de Europa.

Autor: rawpixel.com 

Las flotas corporativas, la clave del próximo salto

Uno de los puntos más relevantes del análisis es el papel de las flotas empresariales como motor estructural del crecimiento eléctrico. Estas no solo estabilizan la demanda, sino que también alimentan el mercado de segunda mano, facilitando el acceso a vehículos eléctricos para más personas.

Según Fabio Pressi, presidente de Motus-E, el marco fiscal para flotas en Italia está desactualizado y no responde a los objetivos actuales de descarbonización. Una reforma profunda en este ámbito se considera clave para consolidar el mercado a largo plazo.

Vehículos comerciales: una señal positiva

Más allá de los autos particulares, el segmento de vehículos comerciales eléctricos mostró un crecimiento notable en 2025, incluso sin incentivos específicos. Las matriculaciones de unidades livianas y pesadas aumentaron de forma significativa, lo que sugiere un interés creciente del sector productivo por soluciones eléctricas.

Reflexión: ¿qué puede aprender Costa Rica del caso italiano?

El caso de Italia deja una lección especialmente relevante para Costa Rica: la adopción de la movilidad eléctrica no depende solo del interés de las personas, sino de la estabilidad de las reglas del juego. Cuando existen incentivos claros, continuidad en las políticas públicas y una oferta diversa de modelos, la demanda responde rápidamente.

Costa Rica ha sido históricamente uno de los países líderes de la región en movilidad eléctrica, pero el reto actual es similar al italiano: pasar del impulso inicial a una consolidación sostenida. Esto implica no solo mantener beneficios fiscales, sino también fortalecer aspectos clave como la electrificación de flotas empresariales, la renovación del parque vehicular y el desarrollo de un mercado de segunda mano accesible.

La experiencia europea demuestra que las flotas corporativas cumplen un rol estratégico al estabilizar la demanda y acelerar la circulación de vehículos eléctricos en distintos segmentos de precio. En un país como Costa Rica, donde muchas decisiones de compra están vinculadas a costos operativos y beneficios a largo plazo, este enfoque podría ser determinante para ampliar la adopción.

Más que copiar modelos externos, el aprendizaje está en entender que la transición eléctrica requiere visión de largo plazo, certeza regulatoria y colaboración entre sector público y privado. Cuando esas condiciones se alinean, la movilidad eléctrica deja de ser una promesa y se convierte en una realidad cotidiana.

Fuente: Adaptación editorial basada en un artículo de Mobility Portal Europe, publicado el 05/01/2025 por Ailén Pedrotti.


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